Negropensantes.

jueves, 28 de julio de 2016

la casa por el tejado













Fito Y Fitipaldis

Ahora sí
parece que ya empiezo a entender,
las cosas importantes aquí,
son las que están detrás de la piel.

Y todo lo demás,
empieza donde acaban mis pies,
después de mucho tiempo aprendí,
que hay cosas que mejor no aprender.

El colegio poco me enseñó,
si es por esos libros nunca aprendo.
A coger,
el cielo con las manos.
A reír,
y a llorar lo que te canto.
A coser,
mi alma rota.
A perder el miedo a quedar como un idiota.
Y a empezar,
la casa por el tejado.
A poder dormir,
cuando tú no estás a mi lado.

Menos mal que fuí,
un poco granuja.
Todo lo que sé,
me lo enseñó una bruja.

Ruinas,
no ves que por dentro estoy en ruinas.
Mi cigarro va quemando el tiempo,
tiempo que se convirtió en cenizas.
Raro, no digo diferente, digo raro,
ya no sé si el mundo está al revés,
o soy yo el que está cabeza abajo.

El colegio poco me enseñó,
si es por el maestro nunca aprendo.
A coger,
el cielo con las manos.
A reír,
y a llorar lo que te canto.
A coser,
mi alma rota.
A perder el miedo a quedar como un idiota.
Y a empezar,
la casa por el tejado.
A poder dormir,
cuando tú no estás a mi lado.

Menos mal que fuí,
un poco granuja.
Todo lo que sé,
me lo enseñó una bruja.


Y en el sur de tu cuerpo se esconde
el secreto de esa estúpida sonrisa,
que mi cara refleja,
los días de lluvia y tormenta.

Como colgado está mal,
seré un pobre infeliz si me falta,
el jardín de las delicias.
Sito bajo tu falda,
aunque sé de buena tinta,
que no es solo para mí.
Cuentan maravillas
mis amigos de tí.

No estás a mi lado,
No estás a mi lado,
No estás a mi lado,

martes, 7 de junio de 2016

TO DO. Menos...

“Por recobrar mi juventud lo haría todo en el mundo, excepto ejercicio, levantarme temprano o ser respetable” -Oscar Wilde

LORD ILLINGWORTH.- No tenía usted nada, Gerardo. No olvide usted que posee la cosa más maravillosa que hay en el mundo, ¡la juventud! No hay nada como la juventud. La gente de mediana edad está hipotecada a la vida. Los viejos están relegados en el desván de la vida. Pero la juventud es la dominadora de la vida. La juventud tiene un reino esperándola. Todo hombre nace rey y la mayoría mueren en destierro, como la mayor parte de los reyes. No hay nada de que no sea yo capaz, Gerardo, para reconquistar mi juventud, nada, excepto hacer ejercicio, levantarme temprano o ser un miembro útil a la sociedad.

UNA MUJER SIN IMPORTANCIA. Oscar Wilde.